SOLILOQUIO DE MARZO

“Cuando un hombre abandona todo los deseos que invoca su corazón, se libera de las cadenas del sufrimiento” (Buda)
Sin embargo deseo mis porfiados deseos; deseo nadar en el mar.
Visitar a mis padres, al Darío, al Chito.
Mirar el cielo una noche limpia y blanca.
Deseo visitar a mis hermanos de armas en el silencio de los sepulcros.
Compartir con mi familia sin la angustia de la prisa.
Recuperar la historia Rodriguista como parte de la lucha popular.
Abrazar a mis amigo/as.
Deseo los besos de mis imaginadas amantes.
Que Bolaño continúe contándonos historias desde las avenidas de la muerte.
Ir al estadio a ver al Colo y comer un sandwich fiambre/palta.
Deseo escuchar a Bersuit, Portishead, Congreso.
Conversar con los seres extraterrestres.
Deseo comer chupe de locos y empanadas de horno…….
Deseo no desear. Quien sabe, en otra vida luchar junto a aquellos hombres de la tierra, “aquellos hombres que no conocen el arte de disfrazar su corazón”

Mauricio
Mossoro, Brasil